CAMPAVENTURA 2018

Tiempo de lectura: 3 mins

Grandes pasos ha venido dando el ministerio de Pequeños Aliancistas con el fin de tener un trabajo organizado a nivel nacional para empoderar el ministerio en las iglesias locales.

Con este propósito, este año el ministerio asumió el desafío de realizar CampAventura, un campamento nacional en donde los más pequeños viven una experiencia única, cargada de aprendizaje espiritual y muchas aventuras.

Le puede interesar: Jesús nos mueve

Es por eso, que de manera simultánea a Resplandece 2018, el Congreso Nacional de Mujeres Aliancistas, se desarrolló CampAventura; dos fines de semana donde cerca de 40 servidores y 220 niños de todas nuestras regiones viajaron con sus mamás o familiares para disfrutar de este campamento que hace mucho tiempo se había dejado de hacer.

El primer fin de semana de CampAventura 2018 se llevó a cabo en las instalaciones del Colegio Jorge Isaacs, y el siguiente en el A. B. Simpson. En ambos casos los niños pudieron experimentar allí los componentes con los que se realizaron todas las actividades:


Disciplina:
Lo primero que recibieron como parte de la experiencia fueron las reglas de juego; cada detalle del campamento estuvo pensado para que la seguridad e integridad de los niños no se viera vulnerada en ningún momento, de la misma manera el pleno desarrollo de las actividades lúdicas y de aprendizaje.


Adoración: Desde reir, saltar y gritar, hasta inclinar sus corazones en los tiempos de ministración, fueron el resultado de lograr que los niños vieran el amor de Jesús en cada momento.


Palabra:
En todo estuvo presente la aplicación de la Palabra de Dios. Por ejemplo, antes de pasar a los alimentos los niños siempre memorizaban un pasaje de la Biblia, también durante las pruebas grupales el trasfondo y sustento fue una lección bíblica.


Trabajo en equipo:
Esta experiencia requirió de unidad para conseguir los objetivos propuestos de principio a fin, para ello se conformaron 4 equipos identificados por colores, y de esta manera se desarrollaron las pruebas y actividades que les permitieron hallar el mejor tesoro, la Palabra de Dios.


Aprendizaje:
Nada de lo vivido durante esta experiencia tendría sentido si los niños no pudieran llevarse a su cotidianidad una enseñanza clara que les ayude a enfrentarse al mundo en el que viven; por esta razón, otro de los objetivos cumplidos fue que en cada actividad los niños aprendieron algo diferente.


Principios y valores:
Para lograr que lo aprendido en CampAventura trascendiera a los lugares donde habitan cada uno de los niños, fue importante trabajar en la identidad y necesidad de los valores y principios cristianos como una solución a distintas problemáticas sociales. Este punto se llevó a cabo por medio de representaciones de teatro.


Diversión:
Jugar, correr, embarrarse, vencer obstáculos e imaginar, hicieron que los Pequeños disfrutarán al máximo cada aventura.

Le invitamos a leer: