Oremos por la iglesia perseguida

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¿Sabía usted que en países como Corea del Norte o Afganistán poseer una biblia puede ser causal de trabajos forzados o ser acusado de traición, además por declarar abiertamente su fe podría ser asesinado?

Según datos de Puertas Abiertas, organización que lleva más 60 años trabajando en torno a los cristianos perseguidos en todo el mundo, más de 3.000 personas han perdido la vida durante el último año por causas asociadas a su fe; 793 templos o propiedades han sido atacadas y sus comunidades han recibido opresión en diferentes niveles y ámbitos sociales.

En europa se han registrado 101 ataques relacionados con profanación, vandalismo y quemas a iglesias y otros lugares vinculados con actividades cristianas.

Dentro de la lista anual que recopila los datos estadísticos con relación a la persecución de la iglesia, Colombia se encuentra en la casilla 49 de los países con mayor numero de casos registrados de persecución; la violencia que azota distintas regiones de nuestro país ha generado afectaciones en el desarrollo de la tarea misional que realizan las iglesias cristianas.

La persecución de los cristianos en muchos países se da por diversos factores como la violación al derecho de libertad religiosa, amenazas de grupos armados, desplazamiento forzado, discriminación, encarcelamiento, tortura y asesinato; sin embargo en muchos otros países la persecución no solo se da de forma violenta, sino que se se también se genera por medio de presiones políticas, económicas y sociales.

¿Qué podemos hacer?
La tarea a la que fuimos llamados todos los cristianos es extender el evangelio de de Jesucristo hasta lo último de la tierra y dicha tarea implica que muchos se opongan a ella como el mismo Jesús lo dijo a sus discípulos; también el libro de Hechos menciona la persecución a la que se enfrentaron los primeros seguidores de Jesús.

En la Biblia podemos encontrar que el arma más efectiva con la que los cristianos de la época enfrentaron la persecución fue la oración; incluso por medio de la oración Dios transformó la vida de Saulo el perseguidor en Pablo el seguidor y apóstol de Jesucristo.

Es por esto que hoy día cuando aún el evangelio se sigue extendiendo en muchos lugares de la tierra, el soporte más grande que podemos dar como cristianos es la oración, ya que aún en nuestros tiempos la iglesia está sufriendo persecución y es nuestro deber como iglesia unida movilizarnos en oración por aquellos que están siendo oprimidos por la causa de Cristo.

¿Cómo podemos orar?

  • Por esperanza para los que están afligidos.

  • Por fortaleza del Espíritu Santo.

  • Por oportunidades seguras de compartir su fe.

  • Para que los creyentes perseguidos puedan tener acceso a la Biblia.

  • Por seguridad y estabilidad para que puedan permanecer en su patria.

  • Por fortaleza emocional para los creyentes que han sido rechazados por familiares y amigos a causa de su fe.

  • Por las familias que son socialmente vulnerables y que han perdido la custodia de sus hijos debido a su fe.

  • Por provisión económica para los creyentes perseguidos que han perdido sus empleos y un lugar seguro para vivir.

  • Por protección de agresiones y todo tipo de violencia.

  • Por la vida de quienes oprimen a la iglesia para que el poder transformador de Dios toque sus corazones.

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