Una familia en manos de Dios

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Edison, su esposa Denis y sus hijos pasaron una situación difícil hace algunos años cuando se encontraban pastoreando en El Mango corregimiento de Argelia, Cauca, un lugar muy azotado por la violencia; allí recibieron amenazas de muerte por parte de grupos armados, razón que los obligó a un desplazarse dejando todo lo que tenían.

Esta situación les generó una crisis económica, familiar y ministerial, pero con mucha fe intentaron por un buen tiempo reponerse a toda esta tormenta y aunque fue un proceso muy duro nunca perdieron su esperanza en Dios pues sabían que si se aferraban a Su misericordia se podrían a levantar.

En respuesta a cada clamor y luego de enfrentar el desplazamiento forzado y con ello la inestabilidad emocional y económica, Dios abrió una puerta para Denis, quien halló una oportunidad laboral con el Bienestar Familiar en Santander de Quilichao, pero esta no era la única bendición que Dios tenía preparada para ellos allí, pues este fue el comienzo de todo un proceso de restauración integral.

Estando en este municipio, llegaron a nuestra Sede Restauración donde Dios empezó precisamente a restaurar sus vidas. Allí pudieron sentir un amor real, de ese que solo Dios nos sabe dar; sedientos de un abrazo pudieron descansar y descargar todo el dolor que les había dejado las situaciones que pasaron.

Estar en la iglesia de nuevo fue como volver a casa, aunque fuera en un lugar diferente, allí Dios les permitió sumarse de nuevo al ministerio, para coordinar el ministerio de Misiones a nivel local, donde con gran pasión han logrado transmitir a toda la comunidad la importancia de prepararse adecuadamente para llevar el evangelio a todo lugar.

Hoy como familia pueden ver con mucha alegría los frutos de la restauración integral que Dios hizo en ellos, y su forma de agradecimiento es sirviendo unidos para que cientos de personas puedan encontrar una esperanza para sus vidas.